Proyecto Juco-Proyecto Binacional Yaguajuco. Todos Los Derechos Reservados.
Intro de Proyecto Juco- ¿Sabías qué hay osos en la Argentina?
Proyecto Juco-Proyecto Binacional Yaguajuco. Todos Los Derechos Reservados.
EXPEDICIÓN DE ENERO-FEBRERO DE 2014 (Salta, Argentina): Rastreando al juco (oso andino) y al yaguá (jaguar)
| Buscando rastros de jaguar u oso en el sustrato arenoso a orillas del río. |
| Árbol con indicios de haber sido trepado por oso, con marcas conspicuas de sus uñas no retráctiles. |
| Marcas conspicuas de trepado en la corteza del árbol. |
| Colocación y cebado de trampas-cámaras. |
| Explorando una cueva con un antiguo encame, para la búsqueda de muestras biológicas (pelos y heces). |
| Encame antiguo de oso andino, en una cueva natural a orillas de un río. Esta cueva, tenía entrada por un gran mirador natural entre los roquedales. |
| Huellas conspicuas de oso, en la hojarasca. |
| Huellas y restos de heces -en avanzado estado de descomposición- con plántulas germinadas. |
| Árbol trepado por oso andino, con indicios de descortezado y garras marcadas. |
| Expedicionarios de Proyecto Juco. |
| Árbol arañado y trepado por oso andino. |
| Restos de bromelias epífitas comidas sobre el dosel arbóreo por coatí (Nasua nasua) |
| Colectando heces de carnívoros en un sendero de actividad. |
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| Iniciando el fuego en el campamento, para una larga noche en el trópico en tierra de jaguares. |
| Huella de mano de margay o "gato tigre" (Leopardus wiedii) |
Nombres comunes internacionales de Tremarctos ornatus y sinonimias de la especie en Argentina.
Tremarctos ornatus es denominado comúnmente, de acuerdo a los siguientes idiomas:Inglés: Andean bear, Spectacled bear.
Francés: Ours Andin, Ours À Lunettes.
El pueblo Aba-Guaraní, lo denomina Juco, Juca.
Los gauchos (criollos) del NOA, lo denominan localmente como "Panda criollo" (transculturación debida a su aparente parecido con el Panda Gigante de China) y "Mono Violador". Esta última sinonimia se basaría en la concepción colectiva sexual del oso que tiene el común de la gente, como un ser antropomórfico grande raptor y violador de humanos (Del Moral & Bracho, 2009).
Es dable aclarar que, estas creencias forman parte importante de nuestro acervo cultural, sin embargo no tienen asidero científico alguno. Por lo tanto, el consumo de partes del oso andino no produce beneficio alguno a la salud humana, pues ni tienen propiedades medicinales ni afrodisíacas; así mismo la especie no representa peligro alguno para la integridad física de la gente. El oso de anteojos, frecuentemente evita los sitios con presencia humana y actividades antrópicas, a excepción de que se estén produciendo acentuados disturbios humanos en su hábitat natural.
La hembra adulta geronte de oso andino llamada "Bandit", del Smithsonian's National Zoological Park en Washington, DC, USA. Este ejemplar, responde a la forma denominada "Juco Rosado" en runasimi-español en el noroeste de Argentina. Respecto a la coloración singular del pelaje de "Bandit", esta se debe a una despigmentación por sobre exposición a la radiación solar del ejemplar en su recinto de cautiverio, en tanto el pelo entrecano se explica por la edad avanzada del animal. Crédito fotográfico: Jordan C. Schaul, Smithsonian's National Zoological Park en Washington, DC, USA.
Las principales amenazas para la población de osos andinos en Argentina, son las que también tiene la especie a nivel global, en este punto la deforestación intensiva y degradación de grandes áreas de la cuenca alta del río Bermejo y el río Grande de Tarija (este en el límite con Bolivia) como en las Sierras de San Antonio y las Serranías de Agüaragüe (Argentina-Bolivia) para la ampliación de la frontera pecuaria (caña de azúcar, soja transgénica, citros), explotación forestal y petrolera desordenadas se traducen en la fragmentación de la selva Tucumano-Oranense y el aislamiento génico de los individuos de Argentina con los del extremo sur boliviano (Departamento de Tarija). Los planes de construcción de un conjunto de represas hidroeléctricas (Las Pavas, Cambarí, Pescado entre otras) en la cuenca alta del río Bermejo (Argentina) es una amenaza latente aún, no solo para el hábitat de la especie sinó también de otros grandes mamíferos en constante dispersión como antas, jaguares y pumas.La Selva Tucumano-Oranense, el hábitat más austral del oso de anteojos ó andino (Tremarctos ornatus Cuvier, 1825)
B
Este ecosistema está presente en los Departamentos de Santa Cruz, Chuquisaca y Tarija en Bolivia distribuyéndose también por las Provincias de Salta, Jujuy, Tucumán y Catamarca en el noroeste de Argentina (NOA). El clima es termotropical-pluviestacional, con precipitaciones en un rango de 1.000 a 1.800 mm anuales. Con estación húmeda y seca muy diferenciadas, en la estival se concentran hasta el 95 % de las precipitaciones. Los suelos pertenecen al orden de los alfisoles, con horizonte superficial claro y subsuelo arcilloso.
En Argentina, esta región representa menos del 1 % de la superficie continental del país pero contiene hasta el 50 % de su biodiversidad. Particularmente en mamíferos, la región tiene gran riqueza, con al menos 130 especies reportadas. Recientes descubrimientos sobre la mastofauna de la Selva Tucumano-Oranense como diversos análisis de la riqueza de mamíferos del noroeste argentino sugieren que la diversidad respecto a este taxón en el ecosistema está subestimada y que se incrementará en los próximos años.
Selva Tucumano-Oranense en la cuenca alta del río Bermejo, noroccidente de Argentina (NOA).
Entre los grandes y medianos mamíferos que tienen distribución en la región se encuentran: el tapir de tierras bajas ó anta (Tapirus terrestris), la taruca (Hippocamelus antisensis), el jaguar ó uturunco (Panthera onca), el puma (Puma concolor), el oso bandera (Mirmecophaga tridactyla), el coendú de espinas blancas y coendú de espinas negras (Coendou prehensilis y C. bicolor), 6 especies de felinos simpátricos medianos y pequeños (P. yagouaroundi, Leopardus pardalis, L. wiedii, L. tigrina, L. geoffroyi y L. colocolo) entre varias otras.
Huella de jaguar macho adulto, en la selva del NOA.
Huella de mano y pié de puma adulto, en la región.
Huella de mano derecha de tapir de tierras bajas ó anta, individuo juvenil
en el área de trabajo.
Tras los rastros de los jucos más australes: indicios indirectos
Así los individuos en sus recorridos para movilizarse en búsqueda de alimento ó para trasladarse de un sitio a otro, dejan senderos que son rutas empleadas frecuentemente en sus recorridos. En estos senderos de actividad (que también pueden ser empleados por otros mamíferos inclusive otros grandes carnívoros como el jaguar y el puma pero con diferentes usos temporales), podemos encontrar numerosas evidencias asociadas de la presencia del oso como huellas de diversos tipos (a saber: rastros de mano y pié sobre el sustrato, arañazos en árboles, marcas de sus garras en trepada y bajada a y desde el dosel), comederos, encames ó dormideros.
Sendero de actividad de osos andinos en la Selva Tucumano-Oranense en cresta de serranía, en el noroeste argentino.
J. Fernando Del Moral. Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción de fotografías y el logotipo del proyecto.










