Proyecto de estudio sobre la historia natural, distribución y conservación actual del oso andino (Tremarctos ornatus, Carnivora: Ursidae) en la Selva Tucumano - Oranense del Noroeste de Argentina.

El oso más austral del mundo, un complejo viviente de genes que podrían revelarnos su historia evolutiva reciente y sus potenciales respuestas ante el cambio climático


Los perros de trabajo ante rastros recientes en pleno trabajo de campo.

          La biología molecular, es una de las técnicas de vanguardia para la investigación en genómica y en los diversos campos implicados inclusive de la biología clásica, como ser historia natural, dinámica poblacional, entre otros; o como potenciales riesgos de enfermedades a una población o grupo dado, o así también los efectos de la fragmentación de hábitat y los consiguientes efectos en retracción de diversidad genética y endogamia en diversas especies. Entre los alcances de la investigación molecular, el mapeo del genoma humano ha significado recientemente uno de los grandes avances en el conocimiento científico con las perspectivas potenciales que abre este campo, aún no cuantificables del todo en neurociencias y medicina humana en general.

Recientemente, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), ha tenido que reconocer la presencia del oso andino en la Argentina. Proyecto Juco-Proyecto Binacional Yaguajuco, ha sido el promotor principal de esta actualización del conocimiento, ante los avances en la exploración de grandes áreas silvestres, y también en el rastreo molecular de los osos más australes del globo. El arduo trabajo de campo en los últimos años, como los análisis moleculares han permitido hasta la fecha identificar dos haplotipos (i.e., líneas maternas) de osos en el norte de la Argentina (véase Cosse et al., 2014). Esta información ha abierto nuevos campos de investigación que actualmente están en pleno desarrollo, entre estos, sentar una línea de base para la investigación y monitoreo de los osos australes, como así determinar aspectos de abundancia de individuos, flujo génico e incluso intentar explorar tópicos en el mapeo de los genes sobre historia evolutiva reciente y las potenciales adaptaciones del oso en un contexto de cambio climático.


Marcado de rastros y consiguiente colecta de material biológico. El empleo infrecuente de perros de trabajo, puede optimizar sobremanera el muestreo en áreas de estudio extensas.





Corredor en una quebrada, que sirve como conector entre diversos parches de matriz de bosque nublado y pastizales de niebla por donde se mueven jaguares, y potencialmente osos por arriba de los 3000 m.s.n.m. Durante la temporada lluviosa estos corredores pueden sufrir avalanchas de material suelto rocoso u obstrucciones y en esta dinámica afectar el movimiento de los carnívoros.




El trabajo en campo en sí, ha demandado hasta la fecha gran esfuerzo de muestreo y los resultados algunas veces pueden parecer frustrantes por lo que siempre es necesario optimizar el diseño del estudio sobre la marcha del conocimiento que se va adquiriendo y generando. Durante el presente año 2018, se continuará con el monitoreo del área de estudio actual, hacia mediados de año esta se ampliará en extensión. A los efectos, se ha adquirido un nuevo lote de cámaras-trampa y así mismo, se está evaluando la efectividad de diversos cebos atrayentes para la captura de las especies mediante estas estaciones fotográficas. Urge señalar ante los grandes esfuerzos realizados, que es preciso el mayor involucramiento y apoyo del Estado argentino a las tareas que lleva a cabo Proyecto Juco, la investigación que se desarrolla es altamente relevante porque además de  incluir el estudio del único oso que habita a estas latitudes, abarca también las interacciones de esta especie con otros grandes carnívoros -no reportados ni relevados previamente en estas áreas inexploradas, y en permanente dispersión desde los 2.500 hasta por arriba de los 3.000 m.s.n.m., este trabajo-, como así también la dinámica abiótica que impactarían en su dinámica poblacional y que indirectamente afectan también a la presencia humana como el acceso a algunos recursos naturales (lo cuál siempre debe desarrollarse sosteniblemente, sin lógica de mercado).

Los osos del sur podrían revelarnos los misterios sobre su historia evolutiva reciente, teniendo en cuenta que el oso andino en si, ha sido especie-testigo de los grandes cambios ambientales desde principios del Holoceno, y es el único oso viviente de un grupo diverso de osos extintos hacia finales del Pleistoceno en un contexto de cambio climático y extinciones masivas. El oso más austral del mundo, un complejo viviente de genes ¿qué podría revelarnos sobre su historia evolutiva y sus respuestas al cambio climático global? Es este, uno de nuestros mayores desvelos (...) 



Activación y prueba de estación fotográfica, mientras los perros rastrean en área de influencia.


Preparación de cebo para osos, en un área de tierras altas.



En un área de deslizamientos de masas, identificación de muestras biológicas de oso y toma de data para investigación sobre movimientos durante la temporada lluviosa e interacciones con el ambiente.


En la figura se puede observar el éxito de la amplificación del fragmento de ADN (muestras 3 y 4) a partir de ADN extraído de las mitocondrias (organela celular) en pelos y heces. Para comprobar si pertenece a oso andino, se secuenciaron dichos productos y fueron comparados con otras secuencias en la base de datos del Gen Bank (un banco global de secuencias genéticas de diversas especies). Las secuencias que se obtuvieron resultaron idénticas a las de oso andino. (Crédito fotográfico: IIBCE/Proyecto Juco). Derechos reservados.



La exploración y la observación de campo: un regreso a la razón kantiana y el método cartesiano





      Actualmente las formas de producir y comunicar las ciencias básicas se encuentra en una marcada crisis. La ciencia en pos de resultados positivistas en el corto plazo y supeditada a la lógica capitalista de la productividad y la competitividad termina siendo presa de un enorme sesgo y de forzadas especulaciones-muchas veces, sin piezas reales de evidencia fáctica-.

En particular el campo de la biología, tampoco ha sido ajeno a la competitividad y la productividad del capital. Esta razón como forma de construcción del conocimiento, ha resultado últimamente en un alto grado de especulación para explicar diversos procesos naturales o biológicos muchas veces direccionados hacia conclusiones pre-establecidas. Y está poniendo en discusión la revisión entre pares como única forma efectiva de homologación de la ciencia que se produce, teniendo en cuenta que esta dinámica ha decantado en un tráfico permanente de influencias entre investigadores corporativistas y la devolución de favores entre revisores y autores-en detrimento de la calidad científica- en directa competencia por tener mayor tasa de producción de publicaciones con el mayor impacto mediático posible. 

En oposición, y en el sentido más ortodoxo, la observación detenida -y la exploración-, responden a la filosofía aceptada de la razón kantiana y el método cartesiano para la generación de conocimiento probado y fiable; el cuál también puede ser verificado, cuantificado y cualificado por experiencias repetibles y sucesivas. En procesos naturales que van cambiando, la exploración en el terreno y la aplicación de protocolos sistemáticos y a largo plazo, asegura la obtención de resultados y conclusiones sólidas. La dialéctica materialista, es una resultante de las corrientes antes mencionadas, que sirve como método además para caracterizar y medir fenómenos naturales y físicos que varían en un rango de tiempo dado. 

En el estudio de la historia natural de las especies, como en el registro de la presencia o en el movimiento espacial, algunas veces no se tiene en cuenta la interacción de las mismas con el ambiente. Tampoco se tiene en cuenta la dinámica de dispersión y variabilidad de comportamiento que pueden desarrollar algunos grupos en diversos hábitats o en un rango de temporalidad. Así, varios rasgos de historia natural  se consideran como una constante. La observación sistematizada y en el terreno debe ser el único método aceptable, y que además puede romper con la lógica altamente especulativa y con los modelos matemáticos de la ciencia corporativa. Desde Proyecto Juco -Proyecto Binacional Yaguajuco-, continuamos con una línea de plan de trabajo que pondera fuertemente la exploración y la observación de campo; el trabajo a largo plazo nos acerca al entendimiento de diversos procesos naturales, así también a la comprensión del comportamiento y consiguientes interacciones de algunas especies de carnívoros en un ambiente marcadamente estacional y en un contexto de cambio climático global.

En este sentido, durante el último año de campañas de campo, hemos registrado el movimiento de jaguares a los 3.000 m.s.n.m.-incluso es probable que la especie ocurra hasta los 3.500 m.s.n.m.-, también se han relevado otros félidos a esta altitud. El jaguar está usando como corredor permanente áreas de roquedales y pastizales abiertos, coexistiendo inclusive con carnívoros típicamente andinos, como Lycalopex culpaeus.


Jaguar (Panthera onca) en un área de matorral y roquedal, a 3.000 m.s.n.m.(Argentina). Uno de los mayores registros altitudinales reportados para la especie. 



Zorro colorado (Lycalopex culpaeus), capturado por la misma cámara-trampa que registró al jaguar (3.000 m.s.n.m.; Argentina).

El armado de cebos odoríferos con algunos materiales atrayentes para optimizar las estaciones fotográficas establecidas, es uno de los métodos de muestreo secundarios-el principal, es el rastreo y el relevo de evidencia biológica- que se están poniendo a punto para el monitoreo de Tremarctos. Durante, la última campaña de campo-iniciando la temporada lluviosa- se han encontrado algunos indicios muy frescos de la presencia de la especie, en sitios que dan cuenta del uso estacional del hábitat. En la temporada seca precedente, las cámaras no han detectado un uso intensivo del área por los grandes carnívoros en las zonas altas (por arriba de los 2.500 metros). Una de las estaciones, si ha registrado un carnívoro de buena alzada -aprox., 70 cm- y de pelaje oscuro siendo batido por un novillo -lo que indica tal vez, que el animal haya en el pasado atacado ganado aislado-. Aunque el carnívoro no fue identificado del todo, es probable que se trate de un perro cimarrón o feral (Canis lupus familiaris), lo cuál es un hallazgo en un área con una comunidad de carnívoros con la riqueza de especies que tiene esta región. Se debe medir como impacta ecológica y sanitariamente la presencia de perros durante la temporada seca en los carnívoros silvestres.



Hez de oso andino (Tremarctos ornatus), con contenido de materia vegetal y alta carga parasitaria (Argentina).







Gato onza (Leopardus pardalis) en matorral y roquedal a 3.000 m.s.n.m. (Argentina).




Por último, la exploración y el muestreo en diversas áreas se hará extensiva el año próximo, el relevamiento a mediano plazo nos permitirá contar con data sólida sobre el movimiento y comportamiento de las especies. En un ambiente cambiante en estructura y clima: los grandes mamíferos, incluido el oso andino, estarían respondiendo a estas variables. Sin embargo, no sabemos del todo, ¿Cómo los está afectando? (...) Es preciso, entender con observación detenida de campo y el subsiguiente procesamiento de datos, como este grupo está interactúando con la dinámica ambiental de la región. La investigación en el terreno y el regreso al método cartesiano, nos asegurará obtener resultados sólidos y comparables, evitando caer en la competitividad y el productivismo. Los acentuados cambios ambientales y en el uso del suelo, en el cuál se erige la sociedad de consumo y la sobre-producción capitalista; dinamizan de formas que aún no son medibles del todo, la dispersión o la extinción de las especies. Unidireccionalmente, aún poco sabemos respecto de los movimientos espaciales del oso más austral del mundo-y la comunidad de grandes carnívoros-, y sus interacciones con un ambiente de marcados contrastes sumido en una matriz de mayor apertura de tierras para ocupación y producción humana y cambio climático global.



Relevamiento y activación de una estación fotográfica en un área aislada.




Marcado de indicios indirectos por perros de rastreo.



Parte del equipo científico durante el muestreo de campo, al inicio de la temporada lluviosa del año 2016. El estudio a largo plazo y sistematizado asegura la obtención de data sólida en el campo.

Proyecto Juco. Derechos reservados. Puede citarse dando a conocer la fuente.

Agradecimientos:

Se agradece el apoyo brindado por la Fundación de Historia Natural Félix de Azara, AprA (Ciudad Autónoma de Buenos Aires), L. Soibelzon. A nuestros miembros: Miguel Ángel Acosta, Noelia Gómez y Mariana Cosse. Finalmente, a nuestros asistentes científicos: Mariela del Valle Flores (Salta) , José María Quesada (Mendoza) y Rodrigo Calvo (Buenos Aires).


Reunión del Grupo de Expertos en Oso Andino y perspectivas a corto y mediano plazo sobre el estado de conservación de la especie


      En el marco de la XXV Conferencia sobre Investigación y Conservación de los Osos, llevada a cabo por la Asociación Internacional para la Investigación y la Conservación de los Osos (IBA, por sus siglas en inglés), y el Grupo de Especialistas en Osos (BSG/UICN) se ha realizado el pasado jueves 16 de Noviembre en la ciudad de Quito (Ecuador); la reunión del Grupo de Expertos en Oso Andino en conjunto con investigadores de los diferentes países donde se distribuye la especie (i.e., Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Argentina). En parte, la problemática tratada, ha discurrido entre los tópicos: fragmentación del hábitat y la necesidad de establecer un protocolo estándar para la toma de datos en campo, el reporte de conflictos de humanos con el oso, y entre estos, la predación de ganado doméstico o los ataques a los cultivos.

El oso andino, es de los osos tropicales, la especie que menor riesgo a corto y mediano plazo tiene de extinguirse. De todas maneras la situación de la especie debe ser evaluada, ya que es diferencial su estado de conservación en los diversos países. 

El grupo de trabajo ha consensuado mantenerse en contacto, y llevar adelante en los próximos meses una evaluación del estado del conocimiento y las amenazas para las poblaciones silvestres de oso andino en Sudamérica. Desde Argentina, Proyecto Juco acompaña este proceso, teniendo en cuenta que para la toma de decisiones políticas sustanciales, los resultados que se encuentran disponibles de diversas investigaciones de campo; como así también, la profundización del monitoreo en varias áreas sub-exploradas adquiere gran relevancia.



La mesa de trabajo del Grupo Oso Andino, con representantes de todos los países, desde: Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia hasta la Argentina.




Entre las tareas definidas en la reunión del Grupo, están las de estandarizar un protocolo para la toma de datos, de manera de facilitar luego la evaluación del estado de situación de la especie en vida silvestre.








Conferencia Internacional sobre Investigación y Manejo de los Osos: Científicos de Proyecto Juco presentan y discuten avances sobre la investigación del oso andino en la Argentina




      La XXV Conferencia Internacional sobre Investigación y Manejo de los Osos, se ha realizado en la histórica ciudad de Quito (en los Andes del Ecuador) los días, 12 al 17 de noviembre. La conferencia es el ámbito más importante sobre la investigación y conservación de los úrsidos a nivel global, y reúne a investigadores de campo, zoólogos, veterinarios y expertos. El Grupo de Expertos en Osos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (BSG,UICN) realiza la Conferencia junto a la IBA (Asociación Internacional para la Investigación y Manejo de los Osos), y agrupan en conjunto alrededor de 300 investigadores en diversos tópicos de la investigación en las ocho especies que ocurren actualmente en el Planeta. Una de las mayores preocupaciones, que atiende además la Conferencia es, la problemática de conservación de los osos y el conflicto-cada vez, más recurrente- con las actividades humanas; y así también el efecto del cambio climático no cuantificado del todo-en cuanto a su impacto- en los hábitats y las poblaciones de osos.

Entre los propósitos a corto plazo de la Conferencia, está el incrementar el compromiso de los gobiernos nacionales y locales en la conservación de las áreas boscosas y los territorios con hábitats viables para los osos, o la restauración ecosistémica en ambientes disturbados o degradados que sirvan de corredores para estos. En este sentido, se expidió un comunicado del Municipio de Quito -sede de la Conferencia-, respecto a los planes de conservación de los individuos de osos andinos que habitan en el distrito en estado silvestre.

Respecto a la Argentina, el país, estuvo representado por dos investigadores del Proyecto Juco. Los avances en la investigación y la conservación de los osos en el área más austral donde el grupo habita a nivel global, fueron presentados oralmente, previa evaluación del Comité Científico de la Conferencia. Proyecto Juco ha intervenido el día martes 14 de noviembre, con dos ponencias. La primera exposición titulada: "Hacia el sur:el oso más austral del mundo, en un ambiente de contrastes"; trató sobre la historia evolutiva del género, su dispersión y los cambios ambientales a los cuales se ha adaptado Tremarctos desde sus orígenes. En tiempo presente, nuestra investigación sugiere un uso estacional del hábitat por parte de Tremarctos ornatus, influenciado más por la disponibilidad de recursos alimentarios específicos y la presencia de agua y no así; por la limitante que se hipotetizó podría generar la ocurrencia de otros grandes carnívoros como el jaguar (inclusive por arriba de los 3.000 m.s.n.m., en nuestro trabajo) en el extremo sur de la distribución del oso. Mostrando así, que los osos están actualmente dispersándose en algunos sitios puntuales. Respondiendo presumiblemente a los cambios ambientales, como de la misma forma están respondiendo otros grandes carnívoros, como el jaguar usando frecuentemente como corredor las áreas de roquedales y crestas montañosas, en coexistencia con el puma en las tierras altas o los zorros del género Lycalopex en esta área en particular. 




Portada de la ponencia sobre el oso más austral del mundo y los avances en su investigación. Exposición ante investigadores y expertos en osos a nivel global.







El diseño muestreal y el relevamiento en campo, como factores importantes para la investigación.





Perspectivas a futuro del proyecto, luego de la identificación de dos haplotipos ( conjunto de cambios en el ADN, que tienden a ser heredados por la línea materna) en muestras de oso colectadas en vida libre en la Argentina.  Así, adquiere suma importancia el empleo previo de perros de rastreo que fijen los olores de los grandes carnívoros y optimizen el trabajo de campo.


En horas de la tarde del mismo día, dio inicio la sesión referida a Genética y Fisiología en Osos. Dentro de la misma, presentó la investigadora del proyecto: Noelia Gómez (Determinación del patrón de ácidos biliares en el oso andino: una herramienta para determinar presencia y aspectos de historia natural de la especie). Noelia, caracterizó por primera vez mediante cromatografía, los patrones de ácidos biliares en heces del oso andino comparando con otros grandes carnívoros de la región Neotropical. El enfoque de la ponencia fue original y vanguardista, mostrando como esta técnica puede servir no solo para la identificación taxonómica de muestras biológicas colectadas en vida libre y para determinar la presencia de las especies. Sino que también, es una metodología viable  para investigar el uso estacional que hace el oso de los recursos alimentarios -y la determinación de los ácidos y pigmentos que aparecen según haya tenido una dieta combinada, rica en proteínas o en materiales vegetales-. En este mismo orden, se ha planteado que la técnica también,  podría servir para la identificación correcta de coprolitos de los grandes osos de rostro corto-parientes del oso andino-, extinguidos hacia finales del Pleistoceno.



La Cromatografía aplicada a la investigación del oso andino.


La investigadora Noelia Gómez, exponiendo sobre los alcances de la cromatografía y aspectos fisiológicos observados en el oso andino, en la sesión sobre genética y fisiología en osos.



Determinación del patrón del oso andino y la comparación con otras especies de carnívoros, incluidos grandes félidos,  y zorro colorado (Lycalopex culpaeus).


Comparación entre especies de carnívoros: oso, grandes félidos, zorro colorado (Lycalopex culpaeus), zorro gris (Lycalopex gimnocercus) y perro doméstico (Canis familiaris).


Diversos pigmentos asociados a una tipología de fibra vegetal consumida por el oso andino en vida silvestre. La aparición de los pigmentos, y otros extractos biliares asociados al consumo de proteína animal pueden ser determinados por cromatografía.



Las ponencias en general y las reuniones de los grupos de trabajo, concluyeron en la necesidad de revisar la categorización del estado de conservación de los osos a nivel global. Urge profundizar en el estudio de la biología de las diversas especies, inclusive de aunar esfuerzos para la mitigación del conflicto cada vez mayor con las actividades antrópicas, el consumo de partes en medicina tradicional pero sobretodo en la fragmentación del hábitat que aísla las poblaciones y limita el flujo génico entre los individuos. 



Investigadores y expertos de todo el mundo, al término de la XXV Conferencia Internacional sobre Investigación y Manejo de los Osos, Noviembre 2017 (Quito, Ecuador).



En contraposición, el ministro de Ambiente de la Argentina, Sergio Bergman, en la reciente Conferencia de Cambio Climático en Bonn (Alemania); propone revisar la legislación ambiental que promueve la conservación de los bosques o los territorios peri-glaciares y glaciales de la minería y el extractivismo forestal y de los agro-negocios. Bergman propone sustancialmente, seguir subordinando la conservación a los intereses y la lógica del gran capital, sus formas de producción, sobre-población y sociedad de consumo que están llevando al Planeta hacia los límites del colapso de su capacidad de carga. El punto de inflexión en el que se está, tracciona justamente en apartarse de todo modelo de producción capitalista, del extractivismo y la concentración, en diametral oposición a la acentuación de este proceso que agrava los problemas de funcionalidad ecosistémica y socio-ambientales de las últimas décadas.


Hacia el sur: tras el oso más austral del mundo en un ambiente de contrastes





       Los investigadores y miembros de Proyecto Juco, dentro del marco del Proyecto Binacional YaguaJuco (i.e., formado por dos morfemas base, en guaraní y runasimi, yaguá: jaguar y juco: oso andino en el sur de Bolivia y Noroeste de la Argentina), están realizando durante el presente año: intensivos relevamientos de campo (en áreas que no contaban con estudio previo) para monitorear osos andinos, jaguares y otros grandes carnívoros en corredores de cordones montañosos por arriba de los 2.000 m.s.n.m.

Este es uno de los esfuerzos de exploración e investigación más grandes que se haya realizado sobre este tópico en la región. La exploración del terreno durante la época estival, cuando los deslizamientos de masas y los desbordes de los ríos son frecuentes, insume largas horas de caminata y porteo de equipo buscando pasos seguros de cruce de ríos o ataques a filos montañosos provistos de soga de escalada para minimizar la probabilidad de accidentes y perdida de equipamiento en estas áreas de difícil acceso.


Muchas áreas son sitios de deslizamientos de masa y material suelto entre filos. El porteo del equipo y el avance de la expedición se hace muchas veces provistos de sogas para escalada.




Los investigadores avanzando por un área abierta de derrumbes en bosque montano.





Los miembros del Proyecto y un asistente científico (derecha a izquierda: M.A. Acosta, J.M. Quesada y J.F. Del Moral), luego de acceder mediante escalada con sogas y machetes a un área inaccesible para buscar rastros del oso.



Taracas (Puya novarae) consumidas por oso andino en un área abierta de pastizal y cañada.


Las campañas de campo tienen por objetivo no solo rastrear y monitorear al oso más austral que existe actualmente en el mundo, sino determinar como responde esta especie a los marcados cambios ambientales en la región, con períodos de alta humedad y recursos alimentarios y épocas más secas y con menores recursos disponibles en las áreas altas. En este sentido, el esfuerzo también se direcciona en el establecimiento y puesta a punto de algunas estaciones fotográficas describiendo una poligonal que cubra el mayor área posible para "capturar" osos y otros carnívoros que recientemente se ha documentado, usan con frecuencia este corredor a lo largo del año. Una de las especies que usan estas áreas es el jaguar (Panthera onca). Los parches de pastizales de niebla, bosque montano y cañales de caña brava (Chusquea lorentziana) que se desarrollan entre los cordones montañosos a 3.000 m.s.n.m., son hábitats de importancia para el oso en la Argentina. Sin embargo, en estas áreas abiertas con quebradas profundas y roquedales, coexiste también el zorro colorado -Lycalopex culpaeus, especie más característica de este tipo de ambiente-, con algunos carnívoros más típicos del Trópico.


Relevamiento de rastros de carnívoros en un área de suelo desnudo en bosque montano a 2.100 m.s.n.m.


Huella de mano de jaguar (Panthera onca), a una altitud de 3.000 m.s.n.m. Este es uno de los grandes machos que se está monitoreando.



Huellas de oso andino (Tremarctos ornatus). A. Molde de mano de oso levantada de un ejemplar en cautiverio del EcoParque de la Ciudad de Buenos Aires (Crédito: Claudio Bertonatti). Compárese con B y C: huellas de mano registradas en diversos sustratos en el área de estudio en el Norte de la Argentina.





Huellas de diversos carnívoros y en diferentes sustratos relevados en la campaña de campo. De izquierda a derecha, de arriba a abajo. Pié de jaguar. Un individuo adulto de una masa corporal muy grande (nótese el tamaño de la huella, muy por encima de la media). A 2.970 metros en un área de pastizal de niebla. En el recuadro siguiente, huellas de puma adulto en la misma área. Abajo izquierda: Pié de perro doméstico (Canis familiaris), en un sitio con ganado ocasional. Abajo derecha: Huella de oso andino en sustrato de arenisca, con la impresión conspicuamente marcada.



   Durante los próximos meses se continuará con el monitoreo en terreno de las estaciones fotográficas y se seguirá trabajando con las comunidades locales ante conflictos del ganado con los carnívoros silvestres. Otro vértice importante es el re-entrenamiento de nuestros perros de rastreo, el trabajo del perro en campo facilita y optimiza la detección de los indicios de especies crípticas. En este punto, el gran esfuerzo de muestreo debe servir para desarrollar otras técnicas innovadoras como así también re-acondicionar diseños que permitan optimizar el trabajo en campo. Uno de los grandes misterios del oso hacia el sur del mundo, es estimar hace cuanto tiempo se ha dispersado desde el norte del sub-continente hacia estas áreas, así también como se comporta la especie en un ambiente de grandes cambios donde coexiste con otros grandes carnívoros. Su rastreo y monitoreo no es sencillo. Pero se está encaminado a tratar de responder estas grandes preguntas, para seguir promoviendo la conservación del oso más austral. 




Los perros de trabajo marcando una hez de zorro gris (Lycalopex gimnocercus).



Mayuato (Procyon cancrivorus) capturado por una estación fotográfica en una quebrada con presencia de caña brava. Un registro por arriba de los 2.460 m.s.n.m. A mayor altitud que el reporte más alto reconocido por IUCN (2.350 metros).






Huellas frescas de un jaguar adulto por encima de los 2.400 metros. En estas áreas, utiliza con frecuencia las profundas quebradas para trasladarse e incluso para predar y resguardar las presas dada la cobertura y refugio que le brindan las cañadas.










Toma de variables ambientales durante el trabajo de campo.







Porteando equipo y provisiones mientras se recorre la selva.







Campamento base en la selva húmeda a orillas del río, a 1.800 metros de altitud (Noroeste de la Argentina). Crédito fotográfico: J.M. Quesada.








Estructura florística de la selva húmeda a los 1.800 metros de altura.



Derechos reservados: Proyecto Juco. La información puede ser empleada mientras sea citada.

Osos en los extremos, 2004 un año clave:los casos de investigación con los osos en Siria y en la Argentina.

    

Oso pardo sirio (Ursus arctos syriacus).
Crédito fotográfico: Parc Zoologique Henri de Lunaret. 

    Variada literatura daba cuenta de la presencia de osos pardos en el Medio Oriente, inclusive hasta el sur de la Península del Sinaí. El oso pardo sirio (Ursus arctos syriacus) aún ocurre en diferentes países del Medio Oriente desde Turquía a Irán, incluyendo los montes Caúcaso de Rusia (donde su avistamiento muchas veces estuvo relacionado con la observación y figuración antropo
morfa de los osos, como grandes homínidos como el "almasty" o "yetis"). Era aceptada y sostenida sin embargo, la extinción del oso pardo en Siria-país empleado como tipo y descriptor de la subespecie de este oso pardo- y el Líbano. La Unión Internacional de la Conservación de la Naturaleza (IUCN), señala lo difícil que es registrar especies crípticas y raras, o presuntamente extintos en sitios alejados y remotos. Un ejemplo de esto es Iraq. El Grupo de Especialistas de Osos/IUCN no estaba al tanto de los osos en Iraq hasta 2006, cuando un piloto militar de U.S. observó lo que él creyó un oso pardo sirio mediante un sensor de infrarrojos. En esta paradoja, el imperialismo norteamericano y la OTAN, con su entrismo y destrucción en pos de recursos hidrocarburíferos abrió las puertas de estos países a las corporaciones de la conservación. 


Rastros de oso pardo sirio, relevados en 2004, en Siria.
Crédito fotográfico: Issam Hassar.

El año 2004 fue clave para el oso pardo sirio, debido a un importante descubirmiento. Durante una excursión en enero de aquel año, en Bludan, -cerca de Damasco-el fotógrafo Issam Hajjar fotografía en la nieve las huellas, que luego se confirman de oso pardo. Seis años más tardes, a consecuencia de este hallazgo, Siria elige al oso pardo como animal del año posibilitando su investigación y conservación con apoyo estatal.

Como paralelismo y casualidad, fue durante julio de 2004, donde en el hemisferio occidental en un hábitat totalmente diferencial a las montañas áridas de Siria, se reportan huellas de oso andino Tremarctos ornatus -quién también desde la cosmovisión local fue antropomorfizado como el "ucumar"- en la selva nublada de Argentina. Previamente, en literatura altamente contradictoria y sin certidumbre científica, el oso andino (véase Rumiz, Brown, Perovic et. al., 2012; Brown y Rumiz, 1989 y boletines GEOF con textos de S. Chalukian, R. Ramadori), estos autores referían a la especie tanto en el sur de Bolivia como en el Norte de la Argentina, intermitentemente como extinto o presente en diversos años-por diferentes causales altamente especulativas, entre esas por la Conquista Española o la alta ocurrencia de jaguares en áreas argentinas-; o posiblemente presente en la región-inclusive en el Pleistoceno bonaerense, según A. Brown, 1986 afirmación sin una pieza alguna de evidencia-. Sin embargo a pesar del hallazgo de evidencias de la ocurrencia actual del oso en la Argentina, la reacción oficial a partir de ese momento fue de entorpecimiento de toda investigación posterior, mediante el permanente tráfico de influencias y el sofreno de la continuidad del Proyecto Juco de múltiples maneras. No obstante sin ningún tipo de apoyo y aún con el entorpecimiento desde entes provinciales ambientales para con el desarrollo de la investigación, en el año 2014 se presenta mediante evidencia biológica directa la confirmación de la presencia de osos andinos en el extremo sur de su distribución. Finalmente, esto denota dos formas diferenciales de concebir la ciencia, respecto a dos casos puntuales en países emergentes; uno con apoyo oficial para dar continuidad a investigaciones de campo y laboratorio y otro, con entes provinciales obtusos, no transparentes y cruzado por múltiples conflictos de intereses y tráfico de influencias. 

Rastros de oso andino (Tremarctos ornatus) en la selva nublada de Salta, Argentina. Relevados en 2004, en un sustrato blando areno-arcilloso. Crédito fotográfico: Proyecto Juco.



Huella de pié de oso andino, en bosque montano de la Provincia de Jujuy. Relevada en Agosto del 2016. Crédito fotográfico: Pablo Labarta.






Confirmada huella de pié derecho de oso andino (Tremarctos ornatus) adulto, en Jujuy, Argentina. En el margen inferior se ve una huella de pecarí, es probable que el oso esté siguiendo la piara. Crédito fotográfico: Pablo Labarta.




 
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