Proyecto de estudio sobre la historia natural, distribución y conservación actual del oso andino (Tremarctos ornatus, Carnivora: Ursidae) en la Selva Tucumano - Oranense del Noroeste de Argentina.

Osos en los extremos, 2004 un año clave:los casos de investigación con los osos en Siria y en la Argentina.

    


Oso pardo sirio (Ursus arctos syriacus).
Crédito fotográfico: Parc Zoologique Henri de Lunaret. 

    Variada literatura daba cuenta de la presencia de osos pardos en el Medio Oriente, inclusive hasta el sur de la Península del Sinaí. El oso pardo sirio (Ursus arctos syriacus) aún ocurre en diferentes países del Medio Oriente desde Turquía a Irán, incluyendo los montes Caúcaso de Rusia (donde su avistamiento muchas veces estuvo relacionado con la observación y figuración antropo
morfa de los osos, como grandes homínidos como el "almasty" o "yetis"). Era aceptada y sostenida sin embargo, la extinción del oso pardo en Siria-país empleado como tipo y descriptor de la subespecie de este oso pardo- y el Líbano. La Unión Internacional de la Conservación de la Naturaleza (IUCN), señala lo difícil que es registrar especies crípticas y raras, o presuntamente extintos en sitios alejados y remotos. Un ejemplo de esto es Iraq. El Grupo de Especialistas de Osos/IUCN no estaba al tanto de los osos en Iraq hasta 2006, cuando un piloto militar de U.S. observó lo que él creyó un oso pardo sirio mediante un sensor de infrarrojos. En esta paradoja, el imperialismo norteamericano y la OTAN, con su entrismo y destrucción en pos de recursos hidrocarburíferos abrió las puertas de estos países a las corporaciones de la conservación. 


Rastros de oso pardo sirio, relevados en 2004, en Siria.
Crédito fotográfico: Issam Hassar.

El año 2004 fue clave para el oso pardo sirio, debido a un importante descubirmiento. Durante una excursión en enero de aquel año, en Bludan, -cerca de Damasco-el fotógrafo Issam Hajjar fotografía en la nieve las huellas, que luego se confirman de oso pardo. Seis años más tardes, a consecuencia de este hallazgo, Siria elige al oso pardo como animal del año posibilitando su investigación y conservación con apoyo estatal.

Como paralelismo y casualidad, fue durante julio de 2004, donde en el hemisferio occidental en un hábitat totalmente diferencial a las montañas áridas de Siria, se reportan huellas de oso andino Tremarctos ornatus -quién también desde la cosmovisión local fue antropomorfizado como el "ucumar"- en la selva nublada de Argentina. Previamente, en literatura altamente contradictoria y sin certidumbre científica, el oso andino (véase Rumiz, Brown, Perovic et. al., 2012; Brown y Rumiz, 1989 y boletines GEOF con textos de S. Chalukian, R. Ramadori), figuraba intermitentemente como extinto-por diferentes causales altamente especulativas, entre esas por la Conquista Española o la alta ocurrencia de jaguares en áreas argentinas- o posiblemente presente en la región-inclusive en el Pleistoceno bonaerense, según A. Brown, 1986 afirmación sin una pieza alguna de evidencia-. Sin embargo a pesar de este hallazgo, la reacción oficial a partir de ese momento fue de entorpecimiento de toda investigación posterior, de tráficos de influencias y de procurar sofrenar la continuidad del Proyecto Juco de múltiples maneras. No obstante sin ningún tipo de apoyo y aún con el entorpecimiento desde entes provinciales con el desarrollo de la investigación, en 2014 se presenta mediante evidencia biológica directa la confirmación de la presencia de osos andinos en el extremo sur de su distribución. Dos maneras de concebir la ciencia, dos hemisferios, dos casos puntuales con puntos de contactos y desenlaces diferenciales.

Rastros de oso andino (Tremarctos ornatus) en la selva nublada de Salta, Argentina. Relevados en 2004, en un sustrato blando areno-arcilloso. Crédito fotográfico: Proyecto Juco.


Huella de pié de oso andino, en bosque montano de la Provincia de Jujuy. Relevada en Agosto del 2016. Crédito fotográfico: Alberto Labarta.



Confirmada huella de pié derecho de oso andino (Tremarctos ornatus) adulto, en Jujuy, Argentina. En el margen inferior se ve una huella de pecarí, es probable que el oso esté siguiendo la piara. Crédito fotográfico: Alberto Labarta.
Textos: Derechos Reservados. No se puede emplear sin autorización, salvo citando la fuente. Proyecto Juco.

Primeras descripciones morfoestructurales de pelos guardas en el oso andino (Tremarctos ornatus) en Argentina.

Proyecto Juco, está empleando técnicas histológicas y moleculares de vanguardia para el registro de presencia del oso andino en nuevas áreas de su distribución más austral. En función de estas primeras descripciones de pelos guardas, los investigadores del proyecto podrán sumar una técnica rápida de determinación taxonómica y de ocurrencia de la especie. Optimizando así, el posterior monitoreo de individuos de oso andino y su captura mediante estaciones de cebado y foto-trampeo.

Los pelos guardas, son pelos gruesos y largos que forman parte de la capa protectora superficial de los mamíferos (únicamente). Éstos pelos, se distinguen de otros tipos presentes (i.e., vellones, vibrisas olfativas) en una misma especie, por tener mayor grosor y pigmentación, y ser más largos que estos últimos. La morfología de estos pelos mediante la observación microscópica de su estructura interna (cutícula, córtex y médula); cuyos patrones son característicos en cuanto a la forma, tamaño y pigmentación permiten identificar diferentes grupos y especies de mamíferos.


Microfotografía del patrón cuticular de Tremarctos ornatus, presentan escamas imbrincadas y aplanadas en forma de mosaico regular (100 X).




Microfotografía con  médula presente (no todos los mamíferos tienen médula pilosa) perteneciente a  Tremarctos ornatus, el patrón es fragmentada en escalera uniserial (400X).



Microfotografía de la base folicular de T. ornatus (100X).



Microfotografía de médula de Tremarctos ornatus (40 X).

Microfotografía de la médula de Ursus sp. Compárese con el patrón medular con la microfotografía de Tremarctos. Nótese la similitud con otros osos, lo que nos indica que se puede discriminar entre grupos cercanosEl análisis de pelos es una técnica confiable, rápida y segura en la determinación taxonómica de las especies (Créditos fotográfico: Laboratorio de Ciencias Forenses del FBI/U.S.A.).


Fuerza de Mordedura y Estrés Mandibular en el Oso Andino (Tremarctos ornatus) e inferencias sobre estrategias alimentarias aprovechando ganado vacuno.

Por: §J. Fernando Del Moral S.1, Felipe Gómez-Montoya2,3, Alexander Gaitán3 & Edwin Chávez Aponte 4

§1Proyecto Juco, Salta, Argentina. §2Universidad del Quindío, Quindío, Colombia.§3Instituto Interdisciplinario de las Ciencias, Universidad del Quindío. §4 Universidad Central de Venezuela, Caracas, Venezuela.


      Presentamos a continuación un resumen de una de las líneas de investigación que está abordando Proyecto Juco respecto al oso andino (Tremarctos ornatus) y sus caracteres morfológicos, sanitarios y biomecánicos correlacionados con la predación de ganado vacuno, junto a investigadores de la Universidad del Quindío (Colombia), Instituto Interdisciplinario de las Ciencias (Quindío, Colombia) y la Universidad Central de Venezuela. Un resumen de esta investigación fue expuesta en el III Simposio Internacional sobre el Oso Andino, que se llevara a cabo en Cartagena, Colombia. Durante Diciembre del 2014.



             El oso andino es el mayor carnívoro del Neotrópico. Endémico de los Andes Tropicales desde Venezuela hasta el noroccidente de la Argentina‚ es el único representante actual de la subfamilia Tremarctinae. Estudiar la ecomorfología del oso andino y relevar en campo los indicios de carcasas consumidas de ganado vacuno entre otros grandes mamíferos‚ es fundamental para entender la mecánica de mordedura del oso‚ las estrategias alimentarias de la especie y así mismo tiene sustancial importancia para abordar medidas de conservación aunadas a programas de mitigación de conflictos con actividades pecuarias. El objetivo del presente estudio‚ fue determinar analíticamente variables biomecánicas cráneo-dentarias del oso andino y correlacionarlas con las mayores tensiones de tracción y compresión previa atrición y fractura de diversos huesos largos‚ para comprender que partes aprovecha la especie de este recurso. Para esto‚ analizamos mediante el “método del cráneo seco”‚ cráneos completos de machos (n=6) y hembras (n=4) adultos de T. ornatus silvestres‚ procedentes de 4 países (Venezuela‚ Colombia‚ Perú y Bolivia); a fin de obtener las fuerzas de mordedura canina y carnasial‚ esfuerzos de corte y momentos flexores máximos a lo largo de la rama mandibular en cada sexo. La obtención de estas variables en una estructura hiperestática se efectúo según el Método de Aproximaciones Sucesivas de Cross. Estimamos la fuerza canina máxima en el macho en ~ 839‚74 Newton [N] siendo ~ 1‚49 veces más compresiva en los carnasiales (~1256‚74 N)‚ en tanto en la hembra la fuerza canina máxima fue de ~ 813‚17 N y en los carnasiales (~ 985‚88 N) fue ~ 1‚21 veces más compresiva respecto a los caninos. Hemos observado también‚ que los mayores esfuerzos de flexión y corte generados durante la mordedura son absorbidos por la cresta masetérica (la cresta es un carácter diagnóstico de los Tremarctinae) en la rama mandibular ascendente en el dentario. La cresta tiene así‚ una funcionalidad estructural de relevancia‚ además de permitir la inserción del complejo muscular mandibular. La atrición y fractura en diversos huesos largos analizados en laboratorio‚ y la observación en campo y de fotografías de carcasas de vacas consumidas por el oso‚ permiten inferir que mediante la remoción de los huesos obtiene acceso a la médula ósea. El uso de estos recursos‚ le otorgarían mayor nivel de proteínas y aminoácidos lo que se traduce en energía‚ además de una mejor asimilación de este material por su tracto digestivo que la materia vegetal.


Seccionamiento de huesos largos vacunos para el análisis en laboratorio, de las tensiones a las que está sometida el material, durante la mordedura del oso andino para acceder a la nutritiva médula ósea.

Análisis de la fractura a nivel macroscópico del hueso de ganado, luego de la mordedura del oso.

Indicios de predación por el oso andino de ganado vacuno. Nótese los arañazos en los pectorales de la presa, el acceso al tejido muscular con la consiguiente exposición ósea y su atrición durante el consumo. El oso andino tiene una fuerza de mordedura superior a los 1000 Newton hacia la línea carnasial, y debido al carácter funcional -aparte de filogenético- de la cresta masetérica, puede absorber tensiones elevadas en la rama mandibular. Tanto durante el descortezado y consumo de algunas especies de leñosas, como para la atrición y rotura de algunas secciones óseas. Gentileza de Fotografía: Lenny Pantoja.

Los osos más australes del mundo: expediciones científicas tras sus rastros.



    Los osos más australes del mundo, han ocurrido según el registro fósil en África, y se han distribuido aún más al sur por Sudamérica hasta la Patagonia Austral. No obstante el registro fósil da cuenta de un grupo diversos de osos -pertenecientes a familias, géneros y especies diferenciales- que habitaron las áreas continentales más extremas y más al sur que otras especies de úrsidos. En África entre el Mioceno y el Pleistoceno, habitaba Agriotherium africanum, un carnívoro de prominentes caninos y gran fuerza de mordedura que tenía características diagnósticas comunes con osos y cánidos. Perteneciente a la Familia Hemicyonidae, se especula que este gran carnívoro era un predador importante hasta su extinción en el Pleistoceno temprano. 

En Sudamérica en tanto, ocurrieron hasta el Pleistoceno tardío un conjunto muy diversos de osos endémicos americanos pertenecientes a la Subfamilia Tremarctinae -se ubicaban taxonómicamente en el mismo grupo del actual oso andino, no significa ésto que fueran antecesores de ésta especie-. Éstas especies sudamericanas pertenecientes al género Arctotherium -osos de hocico corto- poseían masas corporales que iban desde una equivalencia con el actual oso andino o juco, hasta especies con masas corporales lindantes con el gigantismo, como el A. angustidens. Este oso de rostro corto con una masa superior a los 1300 kilogramos (i.e., en un individuo fósil relevado en la ciudad de La Plata, Argentina) se cuenta entre el oso de mayor tamaño que haya habitado jamás en el Planeta Tierra. Los gigantes Arctotherium fueron registrados tan al sur, como la Patagonia Austral. Su extinción en masa, fue coincidente con la desaparición de la megafauna de mamíferos sudamericanos. El sub-continente entonces, se fue quedando deshabitado de úrsidos, hasta la aparición de pequeños y aislados grupúsculos de una nueva especie de osos tremarctinos -de mucha menor masa corporal y más generalistas en cuanto a dieta, que los grandes osos de rostro corto-, que ingresaron por el istmo de Panamá durante finales del Pleistoceno. Y siguiendo las cuchillas de la cordillera de los Andes Tropicales se fueron dispersando por ésta ecorregión. Esta especie era el actual oso andino.


El oso andino (Tremarctos ornatus). Llamado El Juco, La Juca, Ucumar, Ucumari o Uco en idioma runasimi del Noroeste de la Argentina.

En la actualidad el área de ocurrencia más austral del oso andino, es el extremo noroccidental de la Argentina. Siendo así, la especie de oso más austral en el mundo. Se han registrado mediante indicios indirectos y evidencia directa de muestras genéticas, inclusive 200 km más al sur que los reportes más australes citados por IUCN en el Sur de Bolivia (véase Mapa de distribución actualizado del oso andino; ésta página). Así, las expediciones científicas que realiza Proyecto Juco a éstas áreas terminales de los Andes Tropicales en la Argentina, son de sumo interés científico no solo para registrar al oso andino en este hábitat extremo en el límite sur de su distribución. Sino documentar su interacción con otras especies de carnívoros neotropicales, como el jaguar (Panthera onca) que cuenta con interesante densidad poblacional en esta área. Se tiene previsto en el corto plazo, el establecimiento de nuevos sitios de muestreo, la exploración de cuevas en roquedales de selva alta aislada de presiones antrópicas; con la colocación de trampas-cámaras para registrar y monitorear especies elusivas. El empleo de perros de detección de muestras biológicas-siendo por cánidos, exploradores por antonomasia, y estar adaptados genéticamente al recorrido de grandes distancias- es además una herramienta de optimización del trabajo de campo.

Nuestros compañeros en campo, perros de rastreo en un monitoreo de un área silvestre. El linaje de Braco de Weimar  y alemán, Greyhound, y razas criollas argentinas -muy adaptables  y resistentes al trabajo de campo por variabilidad genética- son algunas de las sangres con buena nariz que empleamos.


Un mestizo criollo argentino (perro llamado "Gaucho"), en pleno trabajo de campo. 
     



"Tarso". Macho entero de braco de Weimar y Alemán. De muy buena nariz y predisposición para el trabajo.




"Sacha" (en runasimi "del monte"). Hembra de Greyhound, buen carácter, olfato y rapidez para cubrir áreas extensas.


"Juco" (en runasimi "oso"). De gran carácter y resistencia.

                                                                                                            "Juco".








     El  conocimiento de la historia natural del oso andino en su área más austral también atañe a los potenciales refugios y recursos alimentarios que tiene la especie como oferta natural para suplir sus
necesidades nutricionales. En este sentido, muchas especies de plantas que aportan o son fuentes importantes de azúcares naturales y lípidos para el oso, también no son del todo conocidas y algunas han sido descritas recientemente por la ciencia. El conocimiento de la biodiversidad es primordial en todo caso, para la conservación de sistemas naturales tan complejos como los Andes Tropicales.








Las comúnmente llamadas "taracas" (en idioma runasimi) pertenecen a la familia de plantas neotropicales de las Bromeliáceas. Las taracas, aportan al oso andino una fuente importante de fibras, lípidos y azúcares naturales, como se mencionara anteriormente. En las fotografías, Puya novarae, hay 17 especies de Puyas o "taracas" a lo largo del cordón montañoso andino de la Argentina. Esta Puya, fue considerada como especie nueva hace más de 25 años, por el botánico hindú G. S. Varadarajan, y dedicada al célebre Ingeniero Agrónomo argentino Lázaro Novara. Sin embargo Varadarajan, nunca publicó su descubrimiento. Esta especie de "taraca", es otro de los importantes recursos alimentarios que tiene el oso andino a disponibilidad en los Andes Tropicales de Argentina. Finalmente urge realizar sucesivas expediciones y contar con apoyo financiero, para monitorear y entender las interacciones con el medio biótico y abiótico y las potenciales amenazas a la supervivencia de los osos actuales más australes del mundo. 






Mapa de distribución actualizado del oso andino.



    Proyecto Juco, junto al Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable de Uruguay; y asociado a la Andean Bear Foundation, construyeron recientemente un mapa de distribución actualizado del oso andino. Una herramienta de suma cuantía, para desarrollar investigaciones sobre poblaciones naturales y acerca del área de vida de la especie. La construcción de este mapa, responde al último estudio sobre ocurrencia del oso andino en Argentina (véase Cosse et al., 2014). Esta información actualiza la ocurrencia del oso, 150 km más al sur, que el reporte más austral divulgado (i.e.,en Bolivia) por la Lista Roja de la Unión Internacional para La Conservación de la Naturaleza (IUCN).






III Simposio Internacional sobre Manejo y Conservación del Oso Andino: tierra de osos, tierra de gente, tierra de todos, (Cartagena de Indias, Colombia).


    Compartimos la nota sobre algunas conclusiones del III Simposio Internacional del Oso Andino (Cartagena de Indias, Colombia), llevado a cabo en Diciembre del 2014. En la publicación del Boletín de la Asociación Internacional para la Investigación y Manejo de Osos (IBA), se expresan unas líneas interesantes sobre la investigación con osos en la Argentina: " La actualización del estado de conservación del oso andino para la Lista Roja de la UICN (Unión Internacional para La Conservación de la Naturaleza, por sus siglas en inglés), hizo hincapié en la falta de información sobre las amenazas a la especie, sobre todo en caza furtiva y pérdida de hábitat. La evidencia presentada sobre la existencia de la especie en la Argentina, indica que ahora hay 6 países en su rango de distribución. Esto proporciona una oportunidad para que el gobierno de la Argentina se involucre en la investigación y la conservación de esta especie" (op. cit.).

     Adjuntamos el texto original en inglés, del International Bear News de la IBA:







Evidencia genética confirma presencia del oso andino en Argentina

   


     La reciente investigación de campo de Proyecto Juco, en conjunto con el análisis de laboratorio de  investigadores uruguayos en Genética de la Conservación del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (Montevideo, Uruguay) han terminado por confirmar la presencia del oso andino en territorio argentino. La investigación se ha ejecutado mediante el uso de monitoreo de campo y técnicas moleculares de vanguardia y terminan por aportar información altamente relevante sobre la distribución e historia natural de esta especie críptica en los límites australes de su distribución. Puede descargarse el trabajo en extenso, haciendo click en el vínculo de abajo, o bien contactando a los autores. Así mismo, puede escribirnos para apoyar nuestro trabajo en pos de la investigación científica dura y la conservación del oso andino y otras especies de carnívoros en su rango sur.


En la figura se puede observar el éxito de la amplificación del fragmento de ADN (muestras 3 y 4) a partir de ADN extraído de las mitocondrias (organela celular) en pelos y heces. Para comprobar si pertenece a oso andino, se secuenciaron dichos productos y fueron comparados con otras secuencias en la base de datos del Gen Bank (un banco global de secuencias genéticas de diversas especies). Las secuencias que se obtuvieron resultaron idénticas a las de oso andino. (Crédito fotográfico: Mariana Cosse y Natalia Manisse IIBCE/Proyecto Juco). Derechos reservados.


Evidencia genética confirma presencia de osos andinos en Argentina

Mariana Cosse, J. Fernando Del Moral Sachetti, Natalia Manisse y Miguel Acosta

Genética de la Conservación-Departamento de Biodiversidad y Genética, Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable, Av. Italia 3318 CP 11600, Montevideo, Uruguay.

Proyecto Juco, Salta, Argentina.

Fundación Andígena, Mérida, Venezuela.

Resumen
    El oso andino (Tremarctos ornatus) se encuentra en toda la Cordillera de los Andes, desde Venezuela hasta Bolivia. Sin embargo, se sabe poco sobre su distribución y rango en las zonas meridionales, incluyendo Argentina. Nuestro objetivo era desarrollar un marcador genético para identificar esta especie mediante el análisis de muestras no invasivas (esto es, pelos y heces). Se diseñó un par de cebadores para amplificar un fragmento de 115 pares de bases dentro del citocromo b del ADN mitocondrial. Estamos amplificando con éxito el fragmento esperado en muestras procedentes de Argentina (recogidas durante 2 períodos -1993 y entre 2006 y 2008-) que tienen secuencias de referencia de osos en Gen Bank; e identificamos 2 haplotipos en muestras provenientes del noroeste de Argentina. Se confirmó la presencia de osos andinos en Argentina, y se extiende el límite de distribución meridional conocido unos 150 km. Otros estudios que empleen nuestro enfoque permitirán una evaluación exhaustiva de la distribución potencial y el alcance más austral de esta especie. 

Recibido: 21 de Abril 2014; Aceptado: 23 de Septiembre 2014. 

Palabras claves: Oso andino, Argentina, el citocromo b, distribución geográfica, ADN mitocondrial, muestreo no invasivo, Tremarctos ornatus, Selva de Yungas.

Intro de Proyecto Juco- ¿Sabías qué hay osos en la Argentina?


Recientemente, se confirmó la ocurrencia del oso andino mediante técnicas moleculares de vanguardia, aplicadas a muestras biológicas asociadas a indicios indirectos en campo (huellas, arañazos, encames). Este trabajo está en preparación para su publicación en una revista especializada en investigación de úrsidos. Colabora con nuestro proyecto, necesitamos fondos para seguir contribuyendo a la investigación y la conservación del oso, y otros grandes mamíferos de la selva nublada.




Proyecto Juco-Proyecto Binacional Yaguajuco. Todos Los Derechos Reservados.

EXPEDICIÓN DE ENERO-FEBRERO DE 2014 (Salta, Argentina): Rastreando al juco (oso andino) y al yaguá (jaguar)



   

    Entre Enero-Febrero de 2014, Proyecto Juco -dentro de la iniciativa binacional que propone el recientemente consolidado Proyecto Yaguajuco, un esfuerzo mancomunado para el estudio y conservación del oso andino y el jaguar en los límites australes de sus rangos de distribución- ejecutó una expedición en una vasta área de selva Tucumano-Oranense en el extremo noroccidental de la Argentina; en estas nuevas áreas en buen estado de conservación, hemos comenzado un relevamiento intensivo en busca de indicios de presencia de osos andinos (Tremarctos ornatus) y jaguares (Panthera onca). El trabajo de campo consistió en realizar muestreos mediante transectas naturales de entre 3 y 5 kilómetros de longitud, para la búsqueda de huellas, encames, rasguños en árboles y heces. También se activaron trampas-fotográficas y se colectaron muestras biológicas (pelos y heces) para posteriores análisis dietarios, parasitológicos y genéticos.

    Además, el trabajo de campo consista de una instancia fundamental como el entrenamiento del/los voluntario/s en prácticas de supervivencia en la selva, auto-control en situaciones altamente estresantes como un eventual extravío y la orientación mediante brújula y métodos naturales (i.e., observar las constelaciones y su disposición o la orientación cardinal mediante la observación del patrón de crecimiento de líquenes en un sitio dado o seguir el cauce de un río). 

    Rodrigo Calvo, un joven y valeroso estudiante de la Universidad Nacional de La Plata (Buenos Aires, Argentina), volvió a acompañarnos en esta ocasión. Participó con el equipo en la búsqueda de indicios y encontró un viejo sendero usado por oso andino y puma (Puma concolor), en el mismo, brindó asistencia en la colecta y conservación de las muestras biológicas encontradas. Finalmente, se activaron y cebaron las trampas-cámaras en este sendero de actividad. La humedad y la llovizna constante, aunada a las crecidas de los ríos, marcaron en todo momento el ritmo del trabajo en el interior de la selva.


















Buscando rastros de jaguar u oso en el sustrato arenoso a orillas del río.

Huella de mano de jaguar macho adulto, con una masa corporal de alrededor de 100 kg. El peso se puede inferir por el tamaño de la huella, y la profundidad de la impresión en el sustrato. El sexo por la amplitud de la huella, separación de los dedos, que denotan gran tamaño. En esta especie existe marcado dimorfismo sexual, esto significa, que macho y hembra pueden discriminarse por caracteres físicos externos distintos del sexo, por ej., el tamaño corporal. En jaguares, el macho es mucho mayor respecto a la hembra.


Árbol con indicios de haber sido trepado por oso, con marcas conspicuas de sus uñas no retráctiles.
Marcas conspicuas de trepado en la corteza del árbol.

El oso andino es excelente escalador de árboles y roquedales- con pendientes inclusive cercanas a ángulos de 80º-, cuando ejecuta estas actividades deja numerosos indicios indirectos producto de la escalada-e.g., marcas de garras y pelos adheridos-. La fotografía pertenece a un oso andino cautivo en un zoo de Venezuela. Crédito fotográfico: I. Lameda/Red Oso Andino.


Colocación y cebado de trampas-cámaras.


Explorando una cueva con un antiguo encame, para la búsqueda de muestras biológicas (pelos y heces).


Encame antiguo de oso andino, en una cueva natural a orillas de un río. Esta cueva, tenía entrada por un gran mirador natural entre los roquedales.

Huellas conspicuas de oso, en la hojarasca.


Huellas y restos de heces -en avanzado estado de descomposición- con plántulas germinadas.


Árbol trepado por oso andino, con indicios de descortezado y garras marcadas.







Expedicionarios de Proyecto Juco.



Árbol arañado y trepado por oso andino.




Restos de bromelias epífitas comidas sobre el dosel arbóreo por coatí (Nasua nasua)


Colectando heces de carnívoros en un sendero de actividad.








Iniciando el fuego en el campamento, para una larga noche en el trópico en tierra de jaguares.


Huella de mano de margay o "gato tigre" (Leopardus wiedii)










Todas las fotografías tienen derechos reservados y su uso está prohibido. Créditos fotográficos: Rodrigo Calvo, Mariela del Valle Flores/ Proyecto Juco/Proyecto Yaguajuco. El texto y el logotipo tampoco pueden ser reproducidos.