Proyecto de estudio sobre la historia natural, distribución y conservación actual del oso andino (Tremarctos ornatus, Carnivora: Ursidae) en la Selva Tucumano - Oranense del Noroeste de Argentina.

Reunión del Grupo de Expertos en Oso Andino y perspectivas a corto y mediano plazo sobre el estado de conservación de la especie


      En el marco de la XXV Conferencia sobre Investigación y Conservación de los Osos, llevada a cabo por la Asociación Internacional para la Investigación y la Conservación de los Osos (IBA, por sus siglas en inglés), y el Grupo de Especialistas en Osos (BSG/UICN) se ha realizado el pasado jueves 16 de Noviembre en la ciudad de Quito (Ecuador); la reunión del Grupo de Expertos en Oso Andino en conjunto con investigadores de los diferentes países donde se distribuye la especie (i.e., Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Argentina). En parte, la problemática tratada, ha discurrido entre los tópicos: fragmentación del hábitat y la necesidad de establecer un protocolo estándar para la toma de datos en campo, el reporte de conflictos de humanos con el oso, y entre estos, la predación de ganado doméstico o los ataques a los cultivos.

El oso andino, es de los osos tropicales, la especie que menor riesgo a corto y mediano plazo tiene de extinguirse. De todas maneras la situación de la especie debe ser evaluada, ya que es diferencial su estado de conservación en los diversos países. 

El grupo de trabajo ha consensuado mantenerse en contacto, y llevar adelante en los próximos meses una evaluación del estado del conocimiento y las amenazas para las poblaciones silvestres de oso andino en Sudamérica. Desde Argentina, Proyecto Juco acompaña este proceso, teniendo en cuenta que para la toma de decisiones políticas sustanciales, los resultados que se encuentran disponibles de diversas investigaciones de campo; como así también, la profundización del monitoreo en varias áreas sub-exploradas adquiere gran relevancia.



La mesa de trabajo del Grupo Oso Andino, con representantes de todos los países, desde: Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia hasta la Argentina.




Entre las tareas definidas en la reunión del Grupo, están las de estandarizar un protocolo para la toma de datos, de manera de facilitar luego la evaluación del estado de situación de la especie en vida silvestre.








Conferencia Internacional sobre Investigación y Manejo de los Osos: Científicos de Proyecto Juco presentan y discuten avances sobre la investigación del oso andino en la Argentina




      La XXV Conferencia Internacional sobre Investigación y Manejo de los Osos, se ha realizado en la histórica ciudad de Quito (en los Andes del Ecuador) los días, 12 al 17 de noviembre. La conferencia es el ámbito más importante sobre la investigación y conservación de los úrsidos a nivel global, y reúne a investigadores de campo, zoólogos, veterinarios y expertos. El Grupo de Expertos en Osos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (BSG,UICN) realiza la Conferencia junto a la IBA (Asociación Internacional para la Investigación y Manejo de los Osos), y agrupan en conjunto alrededor de 300 investigadores en diversos tópicos de la investigación en las ocho especies que ocurren actualmente en el Planeta. Una de las mayores preocupaciones, que atiende además la Conferencia es, la problemática de conservación de los osos y el conflicto-cada vez, más recurrente- con las actividades humanas; y así también el efecto del cambio climático no cuantificado del todo-en cuanto a su impacto- en los hábitats y las poblaciones de osos.

Entre los propósitos a corto plazo de la Conferencia, está el incrementar el compromiso de los gobiernos nacionales y locales en la conservación de las áreas boscosas y los territorios con hábitats viables para los osos, o la restauración ecosistémica en ambientes disturbados o degradados que sirvan de corredores para estos. En este sentido, se expidió un comunicado del Municipio de Quito -sede de la Conferencia-, respecto a los planes de conservación de los individuos de osos andinos que habitan en el distrito en estado silvestre.

Respecto a la Argentina, el país, estuvo representado por dos investigadores del Proyecto Juco. Los avances en la investigación y la conservación de los osos en el área más austral donde el grupo habita a nivel global, fueron presentados oralmente, previa evaluación del Comité Científico de la Conferencia. Proyecto Juco ha intervenido el día martes 14 de noviembre, con dos ponencias. La primera exposición titulada: "Hacia el sur:el oso más austral del mundo, en un ambiente de contrastes"; trató sobre la historia evolutiva del género, su dispersión y los cambios ambientales a los cuales se ha adaptado Tremarctos desde sus orígenes. En tiempo presente, nuestra investigación sugiere un uso estacional del hábitat por parte de Tremarctos ornatus, influenciado más por la disponibilidad de recursos alimentarios específicos y la presencia de agua y no así; por la limitante que se hipotetizó podría generar la ocurrencia de otros grandes carnívoros como el jaguar (inclusive por arriba de los 3.000 m.s.n.m., en nuestro trabajo) en el extremo sur de la distribución del oso. Mostrando así, que los osos están actualmente dispersándose en algunos sitios puntuales. Respondiendo presumiblemente a los cambios ambientales, como de la misma forma están respondiendo otros grandes carnívoros, como el jaguar usando frecuentemente como corredor las áreas de roquedales y crestas montañosas, en coexistencia con el puma en las tierras altas o los zorros del género Lycalopex en esta área en particular. 




Portada de la ponencia sobre el oso más austral del mundo y los avances en su investigación. Exposición ante investigadores y expertos en osos a nivel global.







El diseño muestreal y el relevamiento en campo, como factores importantes para la investigación.





Perspectivas a futuro del proyecto, luego de la identificación de dos haplotipos ( conjunto de cambios en el ADN, que tienden a ser heredados por la línea materna) en muestras de oso colectadas en vida libre en la Argentina.  Así, adquiere suma importancia el empleo previo de perros de rastreo que fijen los olores de los grandes carnívoros y optimizen el trabajo de campo.


En horas de la tarde del mismo día, dio inicio la sesión referida a Genética y Fisiología en Osos. Dentro de la misma, presentó la investigadora del proyecto: Noelia Gómez (Determinación del patrón de ácidos biliares en el oso andino: una herramienta para determinar presencia y aspectos de historia natural de la especie). Noelia, caracterizó por primera vez mediante cromatografía, los patrones de ácidos biliares en heces del oso andino comparando con otros grandes carnívoros de la región Neotropical. El enfoque de la ponencia fue original y vanguardista, mostrando como esta técnica puede servir no solo para la identificación taxonómica de muestras biológicas colectadas en vida libre y para determinar la presencia de las especies. Sino que también, es una metodología viable  para investigar el uso estacional que hace el oso de los recursos alimentarios -y la determinación de los ácidos y pigmentos que aparecen según haya tenido una dieta combinada, rica en proteínas o en materiales vegetales-. En este mismo orden, se ha planteado que la técnica también,  podría servir para la identificación correcta de coprolitos de los grandes osos de rostro corto-parientes del oso andino-, extinguidos hacia finales del Pleistoceno.



La Cromatografía aplicada a la investigación del oso andino.


La investigadora Noelia Gómez, exponiendo sobre los alcances de la cromatografía y aspectos fisiológicos observados en el oso andino, en la sesión sobre genética y fisiología en osos.



Determinación del patrón del oso andino y la comparación con otras especies de carnívoros, incluidos grandes félidos,  y zorro colorado (Lycalopex culpaeus).


Comparación entre especies de carnívoros: oso, grandes félidos, zorro colorado (Lycalopex culpaeus), zorro gris (Lycalopex gimnocercus) y perro doméstico (Canis familiaris).


Diversos pigmentos asociados a una tipología de fibra vegetal consumida por el oso andino en vida silvestre. La aparición de los pigmentos, y otros extractos biliares asociados al consumo de proteína animal pueden ser determinados por cromatografía.



Las ponencias en general y las reuniones de los grupos de trabajo, concluyeron en la necesidad de revisar la categorización del estado de conservación de los osos a nivel global. Urge profundizar en el estudio de la biología de las diversas especies, inclusive de aunar esfuerzos para la mitigación del conflicto cada vez mayor con las actividades antrópicas, el consumo de partes en medicina tradicional pero sobretodo en la fragmentación del hábitat que aísla las poblaciones y limita el flujo génico entre los individuos. 



Investigadores y expertos de todo el mundo, al término de la XXV Conferencia Internacional sobre Investigación y Manejo de los Osos, Noviembre 2017 (Quito, Ecuador).



En contraposición, el ministro de Ambiente de la Argentina, Sergio Bergman, en la reciente Conferencia de Cambio Climático en Bonn (Alemania); propone revisar la legislación ambiental que promueve la conservación de los bosques o los territorios peri-glaciares y glaciales de la minería y el extractivismo forestal y de los agro-negocios. Bergman propone sustancialmente, seguir subordinando la conservación a los intereses y la lógica del gran capital, sus formas de producción, sobre-población y sociedad de consumo que están llevando al Planeta hacia los límites del colapso de su capacidad de carga. El punto de inflexión en el que se está, tracciona justamente en apartarse de todo modelo de producción capitalista, del extractivismo y la concentración, en diametral oposición a la acentuación de este proceso que agrava los problemas de funcionalidad ecosistémica y socio-ambientales de las últimas décadas.


Hacia el sur: tras el oso más austral del mundo en un ambiente de contrastes





       Los investigadores y miembros de Proyecto Juco, dentro del marco del Proyecto Binacional YaguaJuco (i.e., formado por dos morfemas base, en guaraní y runasimi, yaguá: jaguar y juco: oso andino en el sur de Bolivia y Noroeste de la Argentina), están realizando durante el presente año: intensivos relevamientos de campo (en áreas que no contaban con estudio previo) para monitorear osos andinos, jaguares y otros grandes carnívoros en corredores de cordones montañosos por arriba de los 2.000 m.s.n.m.

Este es uno de los esfuerzos de exploración e investigación más grandes que se haya realizado sobre este tópico en la región. La exploración del terreno durante la época estival, cuando los deslizamientos de masas y los desbordes de los ríos son frecuentes, insume largas horas de caminata y porteo de equipo buscando pasos seguros de cruce de ríos o ataques a filos montañosos provistos de soga de escalada para minimizar la probabilidad de accidentes y perdida de equipamiento en estas áreas de difícil acceso.


Muchas áreas son sitios de deslizamientos de masa y material suelto entre filos. El porteo del equipo y el avance de la expedición se hace muchas veces provistos de sogas para escalada.




Los investigadores avanzando por un área abierta de derrumbes en bosque montano.





Los miembros del Proyecto y un asistente científico (derecha a izquierda: M.A. Acosta, J.M. Quesada y J.F. Del Moral), luego de acceder mediante escalada con sogas y machetes a un área inaccesible para buscar rastros del oso.



Taracas (Puya novarae) consumidas por oso andino en un área abierta de pastizal y cañada.


Las campañas de campo tienen por objetivo no solo rastrear y monitorear al oso más austral que existe actualmente en el mundo, sino determinar como responde esta especie a los marcados cambios ambientales en la región, con períodos de alta humedad y recursos alimentarios y épocas más secas y con menores recursos disponibles en las áreas altas. En este sentido, el esfuerzo también se direcciona en el establecimiento y puesta a punto de algunas estaciones fotográficas describiendo una poligonal que cubra el mayor área posible para "capturar" osos y otros carnívoros que recientemente se ha documentado, usan con frecuencia este corredor a lo largo del año. Una de las especies que usan estas áreas es el jaguar (Panthera onca). Los parches de pastizales de niebla, bosque montano y cañales de caña brava (Chusquea lorentziana) que se desarrollan entre los cordones montañosos a 3.000 m.s.n.m., son hábitats de importancia para el oso en la Argentina. Sin embargo, en estas áreas abiertas con quebradas profundas y roquedales, coexiste también el zorro colorado -Lycalopex culpaeus, especie más característica de este tipo de ambiente-, con algunos carnívoros más típicos del Trópico.


Relevamiento de rastros de carnívoros en un área de suelo desnudo en bosque montano a 2.100 m.s.n.m.


Huella de mano de jaguar (Panthera onca), a una altitud de 3.000 m.s.n.m. Este es uno de los grandes machos que se está monitoreando.



Huellas de oso andino (Tremarctos ornatus). A. Molde de mano de oso levantada de un ejemplar en cautiverio del EcoParque de la Ciudad de Buenos Aires (Crédito: Claudio Bertonatti). Compárese con B y C: huellas de mano registradas en diversos sustratos en el área de estudio en el Norte de la Argentina.





Huellas de diversos carnívoros y en diferentes sustratos relevados en la campaña de campo. De izquierda a derecha, de arriba a abajo. Pié de jaguar. Un individuo adulto de una masa corporal muy grande (nótese el tamaño de la huella, muy por encima de la media). A 2.970 metros en un área de pastizal de niebla. En el recuadro siguiente, huellas de puma adulto en la misma área. Abajo izquierda: Pié de perro doméstico (Canis familiaris), en un sitio con ganado ocasional. Abajo derecha: Huella de oso andino en sustrato de arenisca, con la impresión conspicuamente marcada.



   Durante los próximos meses se continuará con el monitoreo en terreno de las estaciones fotográficas y se seguirá trabajando con las comunidades locales ante conflictos del ganado con los carnívoros silvestres. Otro vértice importante es el re-entrenamiento de nuestros perros de rastreo, el trabajo del perro en campo facilita y optimiza la detección de los indicios de especies crípticas. En este punto, el gran esfuerzo de muestreo debe servir para desarrollar otras técnicas innovadoras como así también re-acondicionar diseños que permitan optimizar el trabajo en campo. Uno de los grandes misterios del oso hacia el sur del mundo, es estimar hace cuanto tiempo se ha dispersado desde el norte del sub-continente hacia estas áreas, así también como se comporta la especie en un ambiente de grandes cambios donde coexiste con otros grandes carnívoros. Su rastreo y monitoreo no es sencillo. Pero se está encaminado a tratar de responder estas grandes preguntas, para seguir promoviendo la conservación del oso más austral. 




Los perros de trabajo marcando una hez de zorro gris (Lycalopex gimnocercus).



Mayuato (Procyon cancrivorus) capturado por una estación fotográfica en una quebrada con presencia de caña brava. Un registro por arriba de los 2.460 m.s.n.m. A mayor altitud que el reporte más alto reconocido por IUCN (2.350 metros).






Huellas frescas de un jaguar adulto por encima de los 2.400 metros. En estas áreas, utiliza con frecuencia las profundas quebradas para trasladarse e incluso para predar y resguardar las presas dada la cobertura y refugio que le brindan las cañadas.










Toma de variables ambientales durante el trabajo de campo.







Porteando equipo y provisiones mientras se recorre la selva.







Campamento base en la selva húmeda a orillas del río, a 1.800 metros de altitud (Noroeste de la Argentina). Crédito fotográfico: J.M. Quesada.








Estructura florística de la selva húmeda a los 1.800 metros de altura.



Derechos reservados: Proyecto Juco. La información puede ser empleada mientras sea citada.

Osos en los extremos, 2004 un año clave:los casos de investigación con los osos en Siria y en la Argentina.

    

Oso pardo sirio (Ursus arctos syriacus).
Crédito fotográfico: Parc Zoologique Henri de Lunaret. 

    Variada literatura daba cuenta de la presencia de osos pardos en el Medio Oriente, inclusive hasta el sur de la Península del Sinaí. El oso pardo sirio (Ursus arctos syriacus) aún ocurre en diferentes países del Medio Oriente desde Turquía a Irán, incluyendo los montes Caúcaso de Rusia (donde su avistamiento muchas veces estuvo relacionado con la observación y figuración antropo
morfa de los osos, como grandes homínidos como el "almasty" o "yetis"). Era aceptada y sostenida sin embargo, la extinción del oso pardo en Siria-país empleado como tipo y descriptor de la subespecie de este oso pardo- y el Líbano. La Unión Internacional de la Conservación de la Naturaleza (IUCN), señala lo difícil que es registrar especies crípticas y raras, o presuntamente extintos en sitios alejados y remotos. Un ejemplo de esto es Iraq. El Grupo de Especialistas de Osos/IUCN no estaba al tanto de los osos en Iraq hasta 2006, cuando un piloto militar de U.S. observó lo que él creyó un oso pardo sirio mediante un sensor de infrarrojos. En esta paradoja, el imperialismo norteamericano y la OTAN, con su entrismo y destrucción en pos de recursos hidrocarburíferos abrió las puertas de estos países a las corporaciones de la conservación. 


Rastros de oso pardo sirio, relevados en 2004, en Siria.
Crédito fotográfico: Issam Hassar.

El año 2004 fue clave para el oso pardo sirio, debido a un importante descubirmiento. Durante una excursión en enero de aquel año, en Bludan, -cerca de Damasco-el fotógrafo Issam Hajjar fotografía en la nieve las huellas, que luego se confirman de oso pardo. Seis años más tardes, a consecuencia de este hallazgo, Siria elige al oso pardo como animal del año posibilitando su investigación y conservación con apoyo estatal.

Como paralelismo y casualidad, fue durante julio de 2004, donde en el hemisferio occidental en un hábitat totalmente diferencial a las montañas áridas de Siria, se reportan huellas de oso andino Tremarctos ornatus -quién también desde la cosmovisión local fue antropomorfizado como el "ucumar"- en la selva nublada de Argentina. Previamente, en literatura altamente contradictoria y sin certidumbre científica, el oso andino (véase Rumiz, Brown, Perovic et. al., 2012; Brown y Rumiz, 1989 y boletines GEOF con textos de S. Chalukian, R. Ramadori), estos autores referían a la especie tanto en el sur de Bolivia como en el Norte de la Argentina, intermitentemente como extinto o presente en diversos años-por diferentes causales altamente especulativas, entre esas por la Conquista Española o la alta ocurrencia de jaguares en áreas argentinas-; o posiblemente presente en la región-inclusive en el Pleistoceno bonaerense, según A. Brown, 1986 afirmación sin una pieza alguna de evidencia-. Sin embargo a pesar del hallazgo de evidencias de la ocurrencia actual del oso en la Argentina, la reacción oficial a partir de ese momento fue de entorpecimiento de toda investigación posterior, mediante el permanente tráfico de influencias y el sofreno de la continuidad del Proyecto Juco de múltiples maneras. No obstante sin ningún tipo de apoyo y aún con el entorpecimiento desde entes provinciales ambientales para con el desarrollo de la investigación, en el año 2014 se presenta mediante evidencia biológica directa la confirmación de la presencia de osos andinos en el extremo sur de su distribución. Finalmente, esto denota dos formas diferenciales de concebir la ciencia, respecto a dos casos puntuales en países emergentes; uno con apoyo oficial para dar continuidad a investigaciones de campo y laboratorio y otro, con entes provinciales obtusos, no transparentes y cruzado por múltiples conflictos de intereses y tráfico de influencias. 

Rastros de oso andino (Tremarctos ornatus) en la selva nublada de Salta, Argentina. Relevados en 2004, en un sustrato blando areno-arcilloso. Crédito fotográfico: Proyecto Juco.



Huella de pié de oso andino, en bosque montano de la Provincia de Jujuy. Relevada en Agosto del 2016. Crédito fotográfico: Pablo Labarta.






Confirmada huella de pié derecho de oso andino (Tremarctos ornatus) adulto, en Jujuy, Argentina. En el margen inferior se ve una huella de pecarí, es probable que el oso esté siguiendo la piara. Crédito fotográfico: Pablo Labarta.




 
Textos: Derechos Reservados. No se puede emplear sin autorización, salvo citando la fuente. Proyecto Juco.

Primeras descripciones morfoestructurales de pelos guardas en el oso andino (Tremarctos ornatus) en Argentina.

Proyecto Juco, está empleando técnicas histológicas y moleculares de vanguardia para el registro de presencia del oso andino en nuevas áreas de su distribución más austral. En función de estas primeras descripciones de pelos guardas, los investigadores del proyecto podrán sumar una técnica rápida de determinación taxonómica y de ocurrencia de la especie. Optimizando así, el posterior monitoreo de individuos de oso andino y su captura mediante estaciones de cebado y foto-trampeo.

Los pelos guardas, son pelos gruesos y largos que forman parte de la capa protectora superficial de los mamíferos (únicamente). Éstos pelos, se distinguen de otros tipos presentes (i.e., vellones, vibrisas olfativas) en una misma especie, por tener mayor grosor y pigmentación, y ser más largos que estos últimos. La morfología de estos pelos mediante la observación microscópica de su estructura interna (cutícula, córtex y médula); cuyos patrones son característicos en cuanto a la forma, tamaño y pigmentación permiten identificar diferentes grupos y especies de mamíferos.


Microfotografía del patrón cuticular de Tremarctos ornatus, presentan escamas imbrincadas y aplanadas en forma de mosaico regular (100 X).




Microfotografía con  médula presente (no todos los mamíferos tienen médula pilosa) perteneciente a  Tremarctos ornatus, el patrón es fragmentada en escalera uniserial (400X).



Microfotografía de la base folicular de T. ornatus (100X).



Microfotografía de médula de Tremarctos ornatus (40 X).

Microfotografía de la médula de Ursus sp. Compárese con el patrón medular con la microfotografía de Tremarctos. Nótese la similitud con otros osos, lo que nos indica que se puede discriminar entre grupos cercanosEl análisis de pelos es una técnica confiable, rápida y segura en la determinación taxonómica de las especies (Créditos fotográfico: Laboratorio de Ciencias Forenses del FBI/U.S.A.).


Fuerza de Mordedura y Estrés Mandibular en el Oso Andino (Tremarctos ornatus) e inferencias sobre estrategias alimentarias aprovechando ganado vacuno.

Por: §J. Fernando Del Moral S.1, Felipe Gómez-Montoya2,3, Alexander Gaitán3 & Edwin Chávez Aponte 4

§1Proyecto Juco, Salta, Argentina. §2Universidad del Quindío, Quindío, Colombia.§3Instituto Interdisciplinario de las Ciencias, Universidad del Quindío. §4 Universidad Central de Venezuela, Caracas, Venezuela.


      Presentamos a continuación un resumen de una de las líneas de investigación que está abordando Proyecto Juco respecto al oso andino (Tremarctos ornatus) y sus caracteres morfológicos, sanitarios y biomecánicos correlacionados con la predación de ganado vacuno, junto a investigadores de la Universidad del Quindío (Colombia), Instituto Interdisciplinario de las Ciencias (Quindío, Colombia) y la Universidad Central de Venezuela. Un resumen de esta investigación fue expuesta en el III Simposio Internacional sobre el Oso Andino, que se llevara a cabo en Cartagena, Colombia. Durante Diciembre del 2014.



             El oso andino es el mayor carnívoro del Neotrópico. Endémico de los Andes Tropicales desde Venezuela hasta el noroccidente de la Argentina‚ es el único representante actual de la subfamilia Tremarctinae. Estudiar la ecomorfología del oso andino y relevar en campo los indicios de carcasas consumidas de ganado vacuno entre otros grandes mamíferos‚ es fundamental para entender la mecánica de mordedura del oso‚ las estrategias alimentarias de la especie y así mismo tiene sustancial importancia para abordar medidas de conservación aunadas a programas de mitigación de conflictos con actividades pecuarias. El objetivo del presente estudio‚ fue determinar analíticamente variables biomecánicas cráneo-dentarias del oso andino y correlacionarlas con las mayores tensiones de tracción y compresión previa atrición y fractura de diversos huesos largos‚ para comprender que partes aprovecha la especie de este recurso. Para esto‚ analizamos mediante el “método del cráneo seco”‚ cráneos completos de machos (n=6) y hembras (n=4) adultos de T. ornatus silvestres‚ procedentes de 4 países (Venezuela‚ Colombia‚ Perú y Bolivia); a fin de obtener las fuerzas de mordedura canina y carnasial‚ esfuerzos de corte y momentos flexores máximos a lo largo de la rama mandibular en cada sexo. La obtención de estas variables en una estructura hiperestática se efectúo según el Método de Aproximaciones Sucesivas de Cross. Estimamos la fuerza canina máxima en el macho en ~ 839‚74 Newton [N] siendo ~ 1‚49 veces más compresiva en los carnasiales (~1256‚74 N)‚ en tanto en la hembra la fuerza canina máxima fue de ~ 813‚17 N y en los carnasiales (~ 985‚88 N) fue ~ 1‚21 veces más compresiva respecto a los caninos. Hemos observado también‚ que los mayores esfuerzos de flexión y corte generados durante la mordedura son absorbidos por la cresta masetérica (la cresta es un carácter diagnóstico de los Tremarctinae) en la rama mandibular ascendente en el dentario. La cresta tiene así‚ una funcionalidad estructural de relevancia‚ además de permitir la inserción del complejo muscular mandibular. La atrición y fractura en diversos huesos largos analizados en laboratorio‚ y la observación en campo y de fotografías de carcasas de vacas consumidas por el oso‚ permiten inferir que mediante la remoción de los huesos obtiene acceso a la médula ósea. El uso de estos recursos‚ le otorgarían mayor nivel de proteínas y aminoácidos lo que se traduce en energía‚ además de una mejor asimilación de este material por su tracto digestivo que la materia vegetal.


Seccionamiento de huesos largos vacunos para el análisis en laboratorio, de las tensiones a las que está sometida el material, durante la mordedura del oso andino para acceder a la nutritiva médula ósea.

Análisis de la fractura a nivel macroscópico del hueso de ganado, luego de la mordedura del oso.

Indicios de predación por el oso andino de ganado vacuno. Nótese los arañazos en los pectorales de la presa, el acceso al tejido muscular con la consiguiente exposición ósea y su atrición durante el consumo. El oso andino tiene una fuerza de mordedura superior a los 1000 Newton hacia la línea carnasial, y debido al carácter funcional -aparte de filogenético- de la cresta masetérica, puede absorber tensiones elevadas en la rama mandibular. Tanto durante el descortezado y consumo de algunas especies de leñosas, como para la atrición y rotura de algunas secciones óseas. Gentileza de Fotografía: Lenny Pantoja.

Los osos más australes del mundo: expediciones científicas tras sus rastros.



    Los osos más australes del mundo, han ocurrido según el registro fósil en África, y se han distribuido aún más al sur por Sudamérica hasta la Patagonia Austral. No obstante el registro fósil da cuenta de un grupo diversos de osos -pertenecientes a familias, géneros y especies diferenciales- que habitaron las áreas continentales más extremas y más al sur que otras especies de úrsidos. En África entre el Mioceno y el Pleistoceno, habitaba Agriotherium africanum, un carnívoro de prominentes caninos y gran fuerza de mordedura que tenía características diagnósticas comunes con osos y cánidos. Perteneciente a la Familia Hemicyonidae, se especula que este gran carnívoro era un predador importante hasta su extinción en el Pleistoceno temprano. 

En Sudamérica en tanto, ocurrieron hasta el Pleistoceno tardío un conjunto muy diversos de osos endémicos americanos pertenecientes a la Subfamilia Tremarctinae -se ubicaban taxonómicamente en el mismo grupo del actual oso andino, no significa ésto que fueran antecesores de ésta especie-. Éstas especies sudamericanas pertenecientes al género Arctotherium -osos de hocico corto- poseían masas corporales que iban desde una equivalencia con el actual oso andino o juco, hasta especies con masas corporales lindantes con el gigantismo, como el A. angustidens. Este oso de rostro corto con una masa superior a los 1300 kilogramos (i.e., en un individuo fósil relevado en la ciudad de La Plata, Argentina) se cuenta entre el oso de mayor tamaño que haya habitado jamás en el Planeta Tierra. Los gigantes Arctotherium fueron registrados tan al sur, como la Patagonia Austral. Su extinción en masa, fue coincidente con la desaparición de la megafauna de mamíferos sudamericanos. El sub-continente entonces, se fue quedando deshabitado de úrsidos, hasta la aparición de pequeños y aislados grupúsculos de una nueva especie de osos tremarctinos -de mucha menor masa corporal y más generalistas en cuanto a dieta, que los grandes osos de rostro corto-, que ingresaron por el istmo de Panamá durante finales del Pleistoceno. Y siguiendo las cuchillas de la cordillera de los Andes Tropicales se fueron dispersando por ésta ecorregión. Esta especie era el actual oso andino.


El oso andino (Tremarctos ornatus). Llamado El Juco, La Juca, Ucumar, Ucumari o Uco en idioma runasimi del Noroeste de la Argentina.

En la actualidad el área de ocurrencia más austral del oso andino, es el extremo noroccidental de la Argentina. Siendo así, la especie de oso más austral en el mundo. Se han registrado mediante indicios indirectos y evidencia directa de muestras genéticas, inclusive 200 km más al sur que los reportes más australes citados por IUCN en el Sur de Bolivia (véase Mapa de distribución actualizado del oso andino; ésta página). Así, las expediciones científicas que realiza Proyecto Juco a éstas áreas terminales de los Andes Tropicales en la Argentina, son de sumo interés científico no solo para registrar al oso andino en este hábitat extremo en el límite sur de su distribución. Sino documentar su interacción con otras especies de carnívoros neotropicales, como el jaguar (Panthera onca) que cuenta con interesante densidad poblacional en esta área. Se tiene previsto en el corto plazo, el establecimiento de nuevos sitios de muestreo, la exploración de cuevas en roquedales de selva alta aislada de presiones antrópicas; con la colocación de trampas-cámaras para registrar y monitorear especies elusivas. El empleo de perros de detección de muestras biológicas-siendo por cánidos, exploradores por antonomasia, y estar adaptados genéticamente al recorrido de grandes distancias- es además una herramienta de optimización del trabajo de campo.

Nuestros compañeros en campo, perros de rastreo en un monitoreo de un área silvestre. El linaje de Braco de Weimar  y alemán, Greyhound, y razas criollas argentinas -muy adaptables  y resistentes al trabajo de campo por variabilidad genética- son algunas de las sangres con buena nariz que empleamos.


Un mestizo criollo argentino (perro llamado "Gaucho"), en pleno trabajo de campo. 
     



"Tarso". Macho entero de braco de Weimar y Alemán. De muy buena nariz y predisposición para el trabajo.




"Sacha" (en runasimi "del monte"). Hembra de Greyhound, buen carácter, olfato y rapidez para cubrir áreas extensas.


"Juco" (en runasimi "oso"). De gran carácter y resistencia.

                                                                                                            "Juco".








     El  conocimiento de la historia natural del oso andino en su área más austral también atañe a los potenciales refugios y recursos alimentarios que tiene la especie como oferta natural para suplir sus
necesidades nutricionales. En este sentido, muchas especies de plantas que aportan o son fuentes importantes de azúcares naturales y lípidos para el oso, también no son del todo conocidas y algunas han sido descritas recientemente por la ciencia. El conocimiento de la biodiversidad es primordial en todo caso, para la conservación de sistemas naturales tan complejos como los Andes Tropicales.








Las comúnmente llamadas "taracas" (en idioma runasimi) pertenecen a la familia de plantas neotropicales de las Bromeliáceas. Las taracas, aportan al oso andino una fuente importante de fibras, lípidos y azúcares naturales, como se mencionara anteriormente. En las fotografías, Puya novarae, hay 17 especies de Puyas o "taracas" a lo largo del cordón montañoso andino de la Argentina. Esta Puya, fue considerada como especie nueva hace más de 25 años, por el botánico hindú G. S. Varadarajan, y dedicada al célebre Ingeniero Agrónomo argentino Lázaro Novara. Sin embargo Varadarajan, nunca publicó su descubrimiento. Esta especie de "taraca", es otro de los importantes recursos alimentarios que tiene el oso andino a disponibilidad en los Andes Tropicales de Argentina. Finalmente urge realizar sucesivas expediciones y contar con apoyo financiero, para monitorear y entender las interacciones con el medio biótico y abiótico y las potenciales amenazas a la supervivencia de los osos actuales más australes del mundo.